sábado, 7 de noviembre de 2015

Lo que soy y lo que parezco.

                                                                                Foto de María José Iglesias

"El sistema, que nos quiere ciegos, que nos quiere mudos, que nos quiere sordos, 
no nos ayuda a vivir naciendo. El sistema nos entrena para vivir muriendo 
y para vivir matando: matando, hacia afuera, porque todo prójimo es 
un competidor y un posible enemigo, y sobre todo matando hacia adentro, 
matando lo mejor que cada cual tiene vivo dentro de sí."
-Eduardo Galeano


¡Hola!

Lo que soy por dentro es un montón de fragmentos multicolores, de todos tamaños y texturas, que la vida me ha regalado con su hola y adiós de instantes de todos los sabores y principalmente por la motivación y por las acciones que mal o bien he llevado a cabo.

Por fuera, me conocen como Pilar Padilla, y la mayoría piensan e incluso aseguran que soy una mujer “de una sola pieza”, pues es lo que aparento, pero en verdad, soy a cada momento la manifestación de una decisión… de alguien que en ese instante me “gobierna” en mi interior y me hace actuar de cierta forma, me aprisiona y me secuestra si no consigo atisbar que soy mucho más que sólo eso, y entonces dirigir la emoción y no dejar que ésta me dirija a mi.

Conocí el Coaching, -con C mayúscula-, no como el coach deportivo que dirige y que instruye a un equipo, ni como el que alienta a lograr cualquier tipo de metas sin analizar el trasfondo de la situación -y por qué es que la persona quiere llegar a tal meta y no a tal otra-, cuando una gran Coach, Laura Fierro, me hizo la petición que después sabría que sería la más transformadora de mi vida: ilustrar su libro de “Coaching para Líderes”.

Mi primer carrera es el Diseño Gráfico, y con esos ojos que perciben la mínima diferencia de tonalidades y los pixeles chuecos, -desesperantes-, leí la obra encomendada para imaginar las ilustraciones que podría llevar, mientras otra Pilar, que no era la que le gustaban los colores y que también leía, quería surgir: La Coach.

Cada fragmento me llevaba a hacerme preguntas de vida, me transformé junto con el personaje principal del libro y quise también ser el Personaje Principal de mi VIDA.

El primer gran paso fue decidir certificarme como Coach por Hagakure, una institución seria, comprometida y con altos estándares éticos y de calidad, con el aval de la International Coach Federation (ICF), proceso que duró alrededor de un año intensivo de aprendizaje en aula y de prácticas dentro y fuera del programa, y en la que “me llegaron” dos de los más preciados regalos de mi vida: Maxi Hiedemann y Patricia Garza, mis compañeras de estudio en la certificación, después mis amigas entrañables y ahora los otros 2 corazones de TRE.CUORI.

Pregunta: ¿A qué me refería con las prácticas “fuera” del Programa?
Respuesta: A la práctica del Coaching en la vida misma, que conlleva a decisiones de vida o muerte, sino es que física si la muerte en vida, o el alejarse de la felicidad genuina justo por quererla alcanzar a nuestra manera, sin una conciencia de quién soy y de quién niego que también soy, de qué quiero y que me han hecho pensar que quiero, de cómo me relaciono conmigo para después relacionarme con los demás en cualquier área de la vida. De validarme, de agradecer cada fragmento de mi, del que no necesariamente me gusta pero complace a los demás y me hace sentirme confortable y aceptada en la sociedad convencional y del que “egoísta a simple vista” vela por mi y por mis más íntimos anhelos, y que no se rige por el deber ser, sino por el ser, sin deber, sin estructuras, sin botargas pesadas constructos de alguien externo o de alguien interno, que sigue siendo un extranjero en mí, hasta que le otorgue la nacionalidad de la Patria que yo soy.

Si valido cada parte blanca, negra o gris, le digo GRACIAS porque me has beneficiado en mucho para lograr ser quien soy hoy, recupero mi libertad interior y con ésta decido desde una parte equilibrada qué hago conmigo y además qué puedo compartir con los demás a través de lo que soy, de lo original que soy, única, -como todos-.

Ante todo, siempre he sido una persona creativa, la crisis en diversa ocasiones de mi vida ha hecho crecer esa virtud como sembrada en tierra fértil y regada con abundante agua de lluvia y rayos de sol. ¡Gracias!

Me gusta crear, y ahora me gusta saber que puedo crear a través de la práctica del Coaching los mejores futuros posibles para mi y para las personas que tengo la fortuna de acompañar.

¿Te atreves a conocerte, a validar todo lo que eres, a responsabilizarte por tus acciones y a amar más tu vida?

¡Me encantará acompañarte en el camino!

Pilar Padilla