viernes, 25 de diciembre de 2015

Eso también soy....


A veces cuando aparece el lado oscuro de mi mente
me asusto de veras. Me resulta muy difícil aceptar que solo
es el polo opuesto.... de mi lado luminoso....
Osho


¿Estoy madurando? O ¿me estoy volviendo cobarde?.... esa pregunta la hizo una vocecita ahí dentro de mi cabeza, al pensar en no arriesgarme en una decisión que en otro momento ni siquiera lo hubiese pensado.. Y me pregunto ¿esto, es resultado de mi lectura de Jung respecto a la polaridad? que él no llamaba así, él decía algo como que nuestro consciente deja surgir repentinamente cosas del inconsciente también llamado sombra, pero que lo negamos apasionadamente porque no queremos reconocer que ahí dentro también existe un alguien que quiere correr desnudo por el campo, descalzo, libre, mojarse bajo la lluvia, decir palabrotas.... pero nos quedamos con esa imagen aceptada socialmente de personas “correctas”... dejando de amar apasionadamente, vivir cada momento como si fuera nuestra única oportunidad y asumir la realidad; que cada minuto perdido... eso es,  un minuto de vida que se escurre entre los dedos....

....Pero nuestra imagen sin mancha...

¿Qué pasaría si sólo fuéramos de 25 años con una experiencia de 55? cuando ya todos los secretos han sido revelados, ¿qué sería de este hermoso mundo?.... viviéramos dejando de perder el tiempo, viviendo plenamente compartiendo y ayudando a los demás, pues a los 55 años estoy más interesada en  vivir lo suficiente y libre, que recibir  la aceptación de gente infeliz envidiando la libertad de los valientes.

Que razón tenía ese sabio médico suizo;  “Cuando miremos nuestros sueños o los interpretemos, y les demos la importancia como un lenguaje oculto de una sabiduría ancestral, conoceremos la otra parte nuestra, esa que también somos. Y ya no necesitaremos  explorar el cosmos a buscar respuestas, esas que están ahí en el microcosmos, que somos, y que es una copia en miniatura:  “como es dentro es fuera” , empezaremos a darle más valor al auto-conocimiento al indagar, el poder vernos a los ojos, nosotros mismos, y preguntarnos amorosamente ¿qué es lo que te hace feliz?

Bríndate la oportunidad, de saber los “paraqués” de tantos comportamientos incomprensibles, de tantos sueños donde no te reconoces, y preguntas ¿quién es ese? De tantos pensamientos y preguntas de esas vocecillas que acallas al menor atisbo de conciencia, ¿porqué vivir en la cárcel de nuestra miedos?, ¿porqué no usar esa llave colgando a nuestro cuello y abrir la puerta a la explosión de la conciencia, el conocimiento que nos dará solo libertad?, ¿qué perdemos? Te invito a sentarte enfrente de tu terapeuta, coach, amigo, confesor.... y mirar dentro de ese maravilloso mundo interior vasto en sabiduría....

Y correr por la vida, ser feliz, relajado, hacer lo que te apasiona y te hace feliz... dejando atrás creencias limitantes, estructuras inamovibles, siempre en la estación del “deber ser”, y subamos al tren que va a la estación de “la felicidad”.... ¿te arriesgas?

Patricia Garza