sábado, 14 de mayo de 2016

Es tan simple…




La habilidad de simplificar significa eliminar lo innecesario para que lo necesario pueda hablar”.

-Hans Hofmann

Es primavera de nuevo, y como cada año en primavera, siento la necesidad de ordenar mi armario. Qué maravillosa sensación cuando cada pieza de ropa que ya no me queda, que no me gusta o que ya pasó de moda desaparece de mi armario... Me siento liberada y es mucho más sencillo de encontrar las prendas que realmente me encantan y me son útiles, me hace la vida más fácil. 
Y si lo hago con mi closet ¿no sería importante hacerlo con mi vida también? Simplificarla eliminando las cosas (en el sentido amplio del término) que no necesito y darles prioridad a las más importantes para mí.

Una vida sencilla tiene un significado y un valor diferente para cada persona. Para mí, significa deshacerse de algunas de las complejidades de la vida para poder pasar más tiempo con mis seres queridos y hacer más de las cosas que me gustan y, sobre todo, para sentir paz interior -algo esencial para mí-. Significa deshacerse del desorden y eliminar todo menos lo esencial y quedarme únicamente con lo que agrega valor a mi vida.

Simplificar implica dejar atrás unos hábitos y cambiarlos por otros.  Dado que no puede haber "una talla para todos”, o una “guía paso a paso para simplificar tu vida”, he compilado una lista incompleta de ideas, inspirada por Ute Hartmann y Marc Angel, que te ayudarán a moverte en la dirección correcta. No todos los puntos se ajustarán a tu estilo de vida, por lo que te invito a elegir unos pocos y completar la lista con tus propias ideas. Usa las que resuenen contigo y actúa.

1. Aprende a dejar ir lo que no estaba destinado a ser.

Dejar ir es parte del proceso para poder pasar a algo mejor. No vas a conseguir lo que realmente te mereces si estás demasiado apegado a las cosas que deberías soltar. Como dice Paulo Coelho: “Si eres valiente para decir adiós, la vida te recompensará con un nuevo hola." Debes estar dispuesto a dejar de lado la vida que habías planeado para que  puedas disfrutar de la vida que te espera.

2. Deja de criticarte a ti mismo por ser una obra maestra en progreso.

La vida es un proceso y todos somos una obra maestra en progreso. Eso no significa que no eres lo suficientemente bueno hoy, sí lo eres y puedes estar orgulloso de eso. Esto únicamente significa que deseas un mejor mañana y deseas amarte a ti mismo por completo para poder vivir tu vida plenamente. Significa también, que has decidido sanar tu corazón, ampliar tu mente y cultivar los dones que sabes que estás destinado a compartir. Disfruta cada paso y cada etapa de tu propio desarrollo.


3. No anheles una “vida lejana”.

La verdad es que toda tu vida has estado dirigiéndote hasta este momento. Piensa en eso por un segundo... Cada cosa que te ha pasado en la vida, todos los éxitos y buenos momentos, todos los fracasos y las crisis, y todo lo que hay en medio, te ha llevado a este momento, al "ahora". Este momento no tiene precio, y es el único momento que tienes garantizado. Este momento es tu "vida". No te lo pierdas. 


4. Concéntrate en ser productivo, no ocupado.

No te limites a hacer las cosas; dedícate a hacer las cosas importantes. Los resultados siempre tienen más importancia que el tiempo que se necesita para alcanzarlos. Detente y pregúntate si en lo que estás trabajando vale el esfuerzo. ¿Está alineado con tus objetivos? ¿Te va a acercar al logro de tus metas? No te pierdas en trabajos insignificantes, incluso en aquellos que parecen urgentes, a menos que también sean importantes.

5. Busca el lado bueno de cada situación difícil.

Cuando las cosas son difíciles y te sientes deprimido, triste o vencido, toma algunas respiraciones profundas y busca el lado positivo. No se trata de negar el lado dificultoso o doloroso en estas situaciones, sino de buscar también los detalles positivos -las pequeñas luces de esperanza-. 
Recuerda que puedes y que vas a crecer más fuerte en estos tiempos difíciles, y si eres consciente de tus recursos, bendiciones y victorias, entonces todas las cosas en tu vida son perfectas. Concéntrate en lo que tienes, no en lo que te falta. 

6. Olvídate de lo que todos los demás piensan y quieren para ti.

Una de las  libertades más grandes que hay es simplemente no preocuparse de lo que los demás piensen de ti. 
A veces es necesario dar un paso fuera, tomar un poco de aire y recordar quién eres y quién quieres ser. Lo mejor que puedes hacer es seguir tu corazón, tomar riesgos. No te limites a tomar las decisiones seguras y fáciles porque tienes miedo de lo que pensarán los demás, o miedo de lo que podría suceder. Steve Jobs lo resumió en una frase muy sencilla: “Tu tiempo es limitado, así que no lo desperdicies viviendo la vida de alguien más.”


Simplificar la vida no es más que descubrir qué cosas realmente necesitas para vivir bien y en paz y eliminar el resto. Tan sencillo y complicado a la vez. 

Hoy te pregunto:

¿Qué es esencial para ti?

¿Qué estás dispuesto a eliminar?

Me encantaría que me compartieras tus respuestas…


Maxi Hiedemann / Coach